martes, 26 de agosto de 2014

Limbo



La ambientación es el mayor punto a favor de este juego.
Todo el rato el protagonista se encuentra sumido en un mundo oscuro y tétrico lleno de peligros y muertes a cada rato.
Las muertes y ciertos puzles son demasiado macabros, pero es justo lo que se espera de un lugar como el limbo.

La jugabilidad también es buena, y rara vez ocasiona algún problema a la hora de realizar los saltos.



Hasta aquí todo es perfecto, pero sus defectos acaban por destruir lo que podría haber sido un juego perfecto.
La duración es muy escasa, si no te llegas a atascar mucho en algún puzle, no pasará de las tres horas. Y el juego no es que sea barato para que tenga esa duración.

La música de fondo es nula, en parte tiene sentido, ya que te encuentras en el limbo, pero los efectos de sonido del juego no son especialmente buenos, lo cuál le resta considerables puntos.

Su dificultad consiste en la prueba y error, es decir, morir de forma inexperada para aprender de ello y no volver a cometer ese error. De esta forma, cada puzle no te llevará más de tres intentos.



Y respecto a la historia del juego es donde realmente hace que este juego no merezca la pena. Con el final que han hecho, fingen que han diseñado algún tipo de historia, pero no es más que una excusa para que la gente se ponga a hablar y a sacarse paranoias sobre el final, para así que se hable todo lo posible de él.

En conclusión, la "historia" del juego es una estrategia de márketing.


Si en tres años solo han conseguido hacer un juego de tres horas, con puzles que suelen repetirse, no es una compra muy recomendada, a no ser que lo encuentres a bajo precio.